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domingo

¡¡¡¡¡¡¿¿¿¿¿DE RENTAS?????!!!!!

Iván Schuliaquer le pone un orden al tema y cuenta bien pero en otros términos esas charlas que hemos tenido viendo como empieza a pegar el viento más fresquito en el último verano de las necesidades, de las ambiciones.

_Ey, me aumentaron el alquiler pero no me pagaron el sueldo todavía y tuve que pedir guita prestada. Estoy medio en el horno. ¿Si te enterás de alguna changa me avisás?
***
_¿Vos sabés cómo es para tener un poco más de tiempo sin terminar robándoselo a la familia? ¿No habrá que hacer la gran Félix, la gran Fogwill, laburar de algo que no tenga que ver con escribir?
***
_Sí, a mí también me invitaron a esas jornadas, un embole.
_Bueno, pero pagan, hay que agarrar, ¿no?.
_¿En serio?¿Cuánto?
***
_Juan Diego me dijo que se cansó un poco de los Objetos...Ahora está contento pero eh.

***
_El laburo de recepcionista, en un punto, me rinde mejor, me quedan horas libres, las uso para corregir. Está bien.

Vía Crítica Iván quita cualquier fantasía glamorosa y cuenta estas historias en una doble página super bonita que resume ciertas vagas fantasías y domésticas realidades sobre cómo la gente como uno, la que no es como uno, se gana el pan o en otros términos el cronista se pregunta:

“Cuando me pregunten por la literatura argentina, voy a decir que el escritor que tiene más futuro trabaja limpiando piletas”. La frase de un periodista chileno, que hace referencia a Félix Bruzzone, sirve para ilustrar la realidad de quienes se dedican a la literatura en el país. Lejos del lugar en el que muchas veces el imaginario popular los sitúa, los escritores no sólo no viven en una casa aislada, en la montaña o frente al mar, sino que tampoco manejan sus tiempos ni se dedican sólo a escribir literatura. La realidad muestra que son pocos los autores que en Argentina viven de lo que escriben. Pablo De Santis, Federico Andahazi, Claudia Piñeiro, Guillermo Martínez y no muchos más." (...) (cáspitas que hay testimonios de Oyola, Incardona, Bruzzone entre otros y muchos datos con números también.)

sábado

Incardona y sus Objetos Maravillosos, entre otras cosas, en tirada nacional

“Me pasó algo muy loco que tiene que ver con este mismo lugar, con Eterna Cadencia. Pablo Braun (uno de los dueños de la librería), a quien yo no conocía, un día me mandó un mail para contarme que había leído Objetos maravillosos, en el que aparece Hilda, la señora que cuida los coches sobre la calle Honduras. Pablo salió a la calle con un ejemplar del libro y se lo regaló. Hilda no sabía nada y dicen que se puso a llorar”, cuenta Incardona ...


Villa Celina y Objetos Maravillosos en Página 12 de hoy

Hacete tu colección de la obra completa de Juan Dé.

miércoles

Segundo libro de Incardona

DEL AUTOR DE OBJETOS MARAVILLOSOS LLEGA...


VILLA CELINA

Hoy, gran presentación.

Miércoles 6 de agosto / 21 Hs.
CC Zas / Moreno 2320
Presentan:
Santiago Llach, Pedro Mairal, Damián Ríos y Ariel Schettini.
Entrada Libre y Gratuita

jueves

Alejandro Rubio leyó Objetos Maravillosos de Incardona

click para agrandar

Publicado en la revista Inrockuptibles de junio de 2008. Gracias a Alejandro Rubio y a Matías Capelli.

martes

epa!

la milagrosa marca del milagro obtiene una bella lectura nueva acá:
http://www.no-retornable.com.ar/resenias/026.html

y la maravilla juan diego celina abre los ojos acá:
http://www.no-retornable.com.ar/resenias/025.html

sábado

Objetos Maravillosos tiene su microcrítica

"Tema

El blog, origen de estos textos, les imprime su forma inicial de diario autobiográfico. Desde allí, Incardona crea relatos a partir de la observación de sus propios trayectos vitales. Los inicios en la literatura en paralelo con su educación, la deriva desde Villa Celina a Palermo ofreciendo su producción artesanal de joyas. La narración se nutre de los márgenes de esos circuitos y los personajes que los habitan.

Autor

La mayor parte de los relatos y viñetas de Juan Diego Incardona (1971) aparecieron en medios digitales españoles y locales, principalmente como "aguafuertes" en www.elinterpretador.com.ar, revista cultural virtual que fundó y dirige desde 2004, y en su blog www.diasqueseempujanendesorden.blogspot.com. Además de este primer libro de relatos, en marzo de 2008 editorial Norma publicará su libro Villa Celina

Opinión

Del blog al libro se pierde la inmediatez y el lector zozobra en el egotismo y las referencias inasibles. Incardona emerge de allí y salva el relato cuando desenfoca el puro yo y se abandona a sus obsesiones y hábitos de estilo: la cualidad densa de los objetos en sus materiales y fabricación, la cicatriz nostálgica del suburbio que se desdibuja, la voluntad de sujetar la metáfora y liberarla solo al borde de la alegoría.

viernes

"Pero lo que distingue a Objetos Maravillosos del registro de un diario es que el narrador prácticamente está ausente, o mejor dicho, dá la impresión de querer estar ausente.
Cuando el vendedor vende un anillo o un aro, vende una historia, algo que no se relaciona inmediatamente con el objeto; vende “Eleva tu glamour hasta las nubes”, “Brillitos embriagadores”, no vende anillos o no vende aros. En cada uno de sus objetos, Incadona hace notar la plusvalía, ese resto que no se vería ni siquiera si su objeto se rompiera con un martillo. Y esa plusvalía se parece a un mínimo relato, a una mínima muestra de literatura.
Así, lo que va pasando a través de Objetos Maravillosos, un libro que debería leerse en cualquier imagen que para uno represente el mito urbano, son mínimos esbozos de personajes, de anécdotas que Incardona cuenta y con las cuales parecería tener una relación de apropiación póstuma y no de experiencia presente. Melancolía de Villa Celina, melancolía de la banda del barrio, melancolía que estalla cuando Incardona le cuenta a un amigo de la infancia los cuentos que lo tienen como protagonista central."


Objetos maravillosos en un Mundo Playmóvil

jueves

Masividad Maravillosa en Perfil

El narrador ambulante
por Hernán Arias


Objetos maravillosos reúne un conjunto de relatos más o menos breves a los que su autor, Juan Diego Incardona, reelaboró a partir de textos que había publicado en su blog. Cada uno de los relatos, además de llevar el título, está fechado –fueron escritos entre octubre de 1998 y abril de 2007–, y están precedidos por un texto más largo, titulado “La Pentatónica”, en la que se narra resumidamente cómo fue la formación ­–literaria y no tanto– del autor.

Todos los cuentos son autobiográficos. El narrador es un artesano y vendedor ambulante que vive en Flores y se mueve por la capital, ofreciendo sus objetos maravillosos, pero que además viaja con cierta frecuencia a Villa Celina, donde viven sus padres y hermanos. Este desplazamiento y sus múltiples derivaciones –registrado en Casa nublada, Perrito oxidado de Villa Celina y A los votantes, entre otros– constituye uno de los tópicos más interesantes del conjunto.

A Incardona le interesa menos el personaje que su entorno. No siempre sabemos qué le provocan las situaciones que atraviesa, pero es su capacidad para recrear esas situaciones con sus detalles y atmósferas, y las conversaciones que mantiene con los clientes –en su mayoría mujeres– o las que oye, lo que nos seduce. También la mirada precisa de quien las registra: un vendedor ambulante.

“Vender en la calle no es fácil –escribe en La fábrica de objetos maravillosos-. Tiene algo de mendicidad pasar mesa por mesa por los bares mientras el mundo vive su fiesta nocturna. Para vender hay que tener templanza, sostener el ánimo frente a situaciones violentas o de desprecio.” De alguna manera, esa templanza que recomienda el narrador para la venta puede observarse en el ritmo y el tono con que escribe sobre sus experiencias, convirtiéndolas en breves piezas literarias de singular belleza.



Publicada este domingo en el diario Perfil de Buenos Aires. Gracias Hernán Arias.






Ahí estoy yo en la cama pipón pipón, después de leerlo por cuarta vez.
Pedilo en las librerías "amigas".

martes

Otra


"Incardona es un artesano. Vende anillos que él mismo fabrica ambulando por Palermo, Plaza Francia, Corrientes, La Boca. Dije “vende anillos”, pero en realidad, vende objetos maravillosos; vende ilusiones" dice Zunini desde su blog, donde también se suma a la ola de reseñas para el último hit tamarisco. Reseña completa aquí

domingo

se lee se apasiona se reseña (parte 38 bis)

"Pequeños sueños"


(nueva reseña de Objetos Maravillosos, ésta, por rufián melancólico. Evidentemente, si todavía no compraste el libro, deberías hacerlo)

Y dice así:

"Antes que nada, mis agradecimientos a Editorial Tamarisco que me cedió gentilmente un ejemplar de este libro.Para quienes tuvimos la experiencia de escuchar a Juan Diego Incardona leer sus textos en público, algo en Objetos maravillosos se nos hace reconocible de inmediato. Quizás será que algunas de las anécdotas de los textos que integran la colección de microhistorias que arman el libro hayan sido referidas por él mismo en alguna de esas ocasiones o quizás será porque leerlo sea casi como escucharlo: esa voz melódica, pausada y grave que sabe dar los giros necesarios en cuanto a entonación y fuerza en los momentos clave.Está dicho, Incardona es un artesano y así como construye objetos maravillosos, lee sus cuentos y relatos sabiendo usar los recursos precisos para llamar la atención de su público. Y hablando de la construcción de esos objetos maravillosos, son los textos mismos los que se convierten en objetos pulidos y trabajados. Casi puede respirarse el trabajo artesanal puesto en la palabra, la sintaxis, la generación de un crescendo de tensiones apenas visibles. Si muchos intentaron imitar el minimalismo de Carver, en Incardona parece funcionar mucho mejor. Lo no dicho, la base del iceberg hemingwayano, se conjuga con cierta especie de realismo mágico latente en ese gran espacio narrativo que es su Villa Celina. Como si en ese espacio del conurbano la realidad posible fuera otra: hombres gato (que inaugura el libro) o calles desiertas por el cumpleaños de una vecina, el ambiente adquiere personalidad y misterio. Pero más que misterio es mística: el espacio perdido de la infancia, los juegos de pelota en el potrero, los amigos y la melancolía de la pérdida: la pérdida de todo eso y también la pérdida de la casa donde nació y vivió 28 años, acaso el símbolo que condensa ese estado de tristeza por lo que ya no está y no estará.Entonces los textos van y vienen, suben y bajan. Algunos pasajes ganan altura en la aventuras nocturnas del narrador, los encares nocturnos, los contrastes entre la noche palermitana cool y el día terroso de Celina.En Calle arriba precisamente, Incardona se deja llevar por su ensoñación del contraste:“Barrio secreto de la oligarquía (Recoleta); se me ocurrió que estaría construido como la antítesis de Ciudad Evita. Igual que aquél, también tendría forma de busto. Visto desde un helicóptero, podría reconocerse la cabeza del General Aramburu, o del Almirante Rojas.Me había convertido, sin saberlo, en un espía del Conurbano, en un infiltrado de La Matanza.” (p.70).Este “obrero blanco” como también se define, transita por los espacios y sabe en definitiva, a dónde pertenece: como un vampiro o un espía, transita en las sombras chupando lo mejor de la mejor gente de Palermo y es su mirada entre extrañada y pícara la que genera algunos de esos momentos divertidos de levantes nocturno o embelesamiento de féminas para la venta de sus objetos maravillosos.Pero este vampiro o espía no deja de tener una tristeza fundamental, bien porteña que se filtra en un tango escuchado en una tanguería que trae a la mente recuerdos de un amor perdido. Es el momento del descenso. La prosa se vuelve más compacta y acaso un poco más críptica en algunos pasajes.¿Incardona orillero? El narrador se ubica en esa intersección entre la picaresca del chamuyo como medio de vida y la pena, la nostalgia de lo que se perdió. Es precisamente ese contraste lo que potencia la narración completa y puede pensarse en un buen trabajo de selección de los materiales que integran el libro.Entre los materiales seleccionados mencionados entonces, encontramos diálogos, crónicas, relatos, ensoñaciones, prosa poética y un poema (Palermo Hollywood, que en su juego de palabras entre Town y Down (pienso: Palermo o el Norte de la Ciudad, lo Alto como los ascensos vertiginosos a plena acción narrativa y Down como el Abajo, los descensos narrativos y de la prosa) mezcla precisamente la nostalgia y el extrañamiento por la pertenencia nocturna a un espacio que, precisamente, no le pertenece). En conclusión no me queda más que la alegría por la edición de este “simple” que como un sandwichito de miga se nos presenta como aperitivo de una producción que promete seguir alimentándonos en el futuro."

jueves

se lee se comenta se linkea (parte 3)

El escritor Germán Coiro lee y comenta Objetos Maravillosos en Almicidio

"Con estos objetos maravillosos se podrían llenar los estantes vacíos de Molina"


(...) "Estoy tentado de decir que “Objetos Maravillosos” es en sí un objeto maravilloso, y, aunque ahora pueda escribir que no lo voy a decir, ya lo dije. Es una frase tonta y obvia.
Leí “Objetos Maravillosos” y me gustó. Es lo único que me importa. Lo leí atravesado por la lectura peronista. Imaginé el pueblo exigiendo reivindicaciones, o disfrutando de las conseguidas, trabajadores textiles o metalúrgicos apareciendo aquí y allá. No sé qué es acercar la alta literatura al conurbano. Es verdad que mi prejuicio era un poco corto de vista. Al menos un metalúrgico había, aunque en miniatura. Y eso es el libro, un objeto maravilloso en miniatura.
No sé cuándo el peronismo sintetizó las antinomias. Pero no puedo discutir porque no tengo estatura teórica. Soy, más bien, bajito; leí desde esa altura y me gustó. Es lo único que me importa.

El peronista se amolda, se acomoda. Un trosco no es peronista porque es trosco. Un radical no es peronista porque es radical. Pero Macri puede ser peronista, Menem puede ser peronista, Alzogaray puede ser peronista, Duhalde puede ser peronista, Kirchner puede ser peronista. No sé cómo ser peronista puede ser un elogio. Es cuestión de acomodarse.
Ahí puede estar la clave: “Objetos Maravillosos” es un libro que no expulsa, que te deja que te acomodes en él. Es un libro que te permite ser maleable como esos metales con los que trabaja y construye sus objetos.
Los personajes de Incardona son creíbles, pero lo son porque son personas, porque uno los conoce y puede llenarlos con todo lo que falta en el texto. ¿Es eso bueno? ¿Está dentro de lo que algunos llaman casi anécdotas disfrazadas de literatura? No creo.
Con estos objetos maravillosos se podrían llenar los estantes vacíos de Molina. Quedarían de bien.
Hay también citas encantadoras hechas con un lenguaje artesanal. Ahora no tengo el libro en mis manos, si lo tuviera pondría algunas. Pero pueden hacerse de uno con facilidad, la gente que los hace estará encantada."
Todo el post, aquí

martes

se lee se comenta se linkea parte 02

A Santiago, de cientocincuentamonos, también le gustó Objetos Maravillosos, ¿vos ya tenés tu propio ejemplar?

(...) "Pero con tanto peronismo, con tanto hinchar las pelotas con la filiación partidaria del autor, me convencí de que tenía entre manos la versión posmoderna de La razón de mi vida, cosa incómoda de sostener para un trotsko como el que suscribe. Así que, como quien entra a un recital de Hermética con la remera de Miranda!, abrí el libro dispuesto a recibir una andanada justicialista digna del más orondo 17 de octubre…

Pero no.

Lo que hay en Objetos maravillosos no es peronismo, sino menemismo. Bueno, no frunzan las narices. No me refiero al menemismo de la pizza con champán, de las naves que se remontan a la estratósfera, de la Argentina en el primer mundo. Más bien todo lo contrario. En este libro, al menemismo no se lo dice pero está ahí, agobiante, funesto, desprendiendo pedazos del país y dejando sin laburo a un pibe que sale de la secundaria. De una secundaria técnica un país sin industrias. El menemismo es una presencia gravitante y gravosa que sólo acepta como recurso a la elipsis. Porque, sin irnos a los extremos de Adorno, de todos modos flota la pregunta: ¿Cómo se escribe literatura acerca de (o en) un tiempo en el que la realidad fue el anclaje para un ejercicio de ficción extremadamente poderoso, pletórico de barroquismo, mediático, teatral y omnipresente? Ya Bartís se hizo esta pregunta en relación al fenómeno teatral y se contestó con la formidable Postales Argentinas. Ahora, Incardona responde con un realismo autobiográfico que devela la cara oculta de la unending partusa menemista. Tras las bambalinas del poder (robo a mano armada un título de Caraballo) están los maquinistas de la miseria o de la marginalidad. Incardona fue, entre muchas otras cosas, uno de ellos.

El caso es que Juan Diego, con una prosa simple, tierna y por momentos infantil (en el mejor sentido), nos pega una serie de rotundas patadas en los huevos. Porque todos los que salimos de una casa barrial de clase media podemos reconocernos en ese diario heterogéneo, que nos alcanza como una serie de incómodos déjà vu (unpleasant memories, que les dicen): yo también egresé de una técnica, entré a la UNLP a estudiar Ingeniería Electrónica, tuve mi peluquero de toda la vida al que abandoné cuando mi cabeza decidió desprenderse por sí misma del pelo, cursé cinco Análisis Matemáticos, largué la carrera por la mitad y le cagué a mis viejos el sueño del inyenieri en casa; también veraneé en Reta y demás. Pero frente a mis pavotas costumbres pueblerinas, en Incardona hay un punto de inflexión: inopinadamente se transforma, de un momento a otro, en un aventurero." SIGUE EN ESTE BLOG!

domingo

fame!

Para vos, que decías que las grandes revistas de cultura, la prensa seria, jamás repararía en el lumpen tamarisco Project, para vos, que nos seguís en la penumbra de sombra playera tomando mate con yuyos adelgazantes y hablás del blog como vehículo joya nunca taxi de la crítica rabiosa; para vos, mamá del autor, tías, abuelas y primos.
Tamarisco en los Chismes de ADN (por la presentación de Objetos Maravillosos) y en "Lo último en mercado editorial" de Ñ (sobre los simples de Tamarisco de Oyola, Dosio y Falco, y La marca del milagro de Damián Terrasa y Ravonne de Julián Urman)

"En 2006, la pequeña Editorial Tamarisco publicó un libro de cuentos (Hojas de Tamarisco) de sus fundadores: Hernan Vanoli, Sonia Budassi, Violeta Gorodischer y Félix Bruzzone. Después siguieron con Toronto no, de Leonel Livchits. Ahora se despacharon con dos novelas atravesadas por la cultura pop y el desenfreno argumental: Ravonne, de Julián Urman y La marca del milagro, de Damián Terrasa. También se animan al formato artesanal (con la colección de cuentos Simples de Tamarisco, con narrativa breve de Federico Falco, Leonardo Oyola y Celia Dosio). Si no lo encuentra en librerías pruebe aquí: www.editorialtamarisco.com.ar"

Y adn croniquea así la última presentación del año:

ESCRITOR Y ARTESANO. Pedro Mairal y Santiago Llach participaron de la presentación del libro Objetos maravillosos , de Juan Diego Incardona, en el Centro Cultural Pachamama. Mientras leían los fragmentos elegidos, Incardona armaba gargantillas sentado en una mesa apartada, algo que sorprendió a varios presentes que desconocían su actividad paralela: la fabricación de artesanías. El escritor también dirige la revista literaria El interpretador . Mezclados entre el público se vio a Juana Bignozzi, Fabián Casas, Elsa Drucaroff, Gabriela Franco y Daniel García Helder. Después de comer y celebrar en un restaurante chino, un grupo encabezado por Incardona, Drucaroff y Mairal regresó al local para seguir el festejo: acompañados por guitarras, una armónica y un violín cantaron canciones de Sui Generis. Onda retro.

viernes

Se sigue lee, se comenta, se linkea (parte uno)

¡¡¡¡El aluvión de lecturas de Objetos Maravillosos de Incardona no cesa!!!
Albricias para este año de estreno.
Día a día, linkearemos una reseña más. Empezamos por esta:

Por Diego Vecino, de la contrareforma. (YA TENES TU EJEMPLAR???)

"Comía tortilla que había en la heladera y leía Objetos Maravillosos de la cope Tamarisco, año 2007, mes de diciembre al dofón.

Si quería decir una cosa. Mientras leía el libro me acordé de una de las escenas emblemáticas de Gatica el Mono. El tipo va a una fiestonga fina y cuando uno le palmea el hombro para saludarlo o no me acuerdo bien para qué, Gatica se da vuelta y pregunta ¿Qué me tocás, oligarcón?. Es una buena metáfora para un libro que está acechado constantemente por la mitología del Generalísimo en el Cielo, y que además es pleno de esa sensibilidad. Me gustaría decir algo que no se haya dicho en la buena presentación de la dupla Mairal-Llach, pero no creo que se me ocurra ser tan original. A cambio diré que Incardona es un gran tipo y que su libro es la glosa literaria de esa condición de existencia. También diré que me puse la remera de Viejas Locas para ir y después me la saqué porque me pareció una truchada. La de Flema hubiese estado bien, pero me la robó una ex novia que ni se la merecía en el año 2003 y jamás la repuse. La otra, la posta, la conservo más por cariño que porque sirva para llevarla puesta. Con todo, es un gesto; otra metáfora. Al final, me vestí cheto y a la mierda. Se que estuve mal.

Berduque, de la 150monos, me dice en un mail belicoso que la poética peronista le parece un invento mío, y que encima está traído de los pelos. Tiene razón, pero aquí va una posible definición. Se me ocurría mientras leía (con tortilla) el libro de Juan D.: Si pensamos que por poética queremos decir una forma de relacionarse con el hecho artístico y, sobretodo, una manera de producir ese hecho, es decir, de volverlo en acto; Objeto Maravillosos básicamente funciona bajo la forma de la divulgación. Socializar en el acto literario el hecho literario. Y en ese movimiento producir, a la vez, el choque tan estimado y tan de la mejor tradición escritural argentina entre la alta literatura y la cultura popular. Eso hace Incardona. Ya lo dijimos hasta el hartazgo.

Esa poética, arraiga en la misma fórmula que provoca las máquinas expendedoras de libros, por ejemplo; o, más genuinamente, los blogs (como bien dice Mairal por ahí). Eso sobre lo que González acusa miopía en su última columna de diario, mal que me pese, porque a mi González me cae muy bien como cuadrazo que es y como intelectual."
COMPLETE SU LECTURA PINCHANDO AQUÍ

maravillas de lectura inmediata

A apenas 48 horas de dejar el calor de la imprenta Objetos maravillosos de Incardona se lee, se comenta, se recomienda y alaba.

Vía Scan (gracias)

(para adquirir su ejemplar a sólo $15 escriba a info@editorialtamarisco.com.ar. En breve en estas librerías)

jueves

Tesis para una presentación maravillosa

Hasta que termine de distribuirse en librerías, usted puede adquirir su ejemplar de Objetos Maravillosos de Juan Diego Incardona a precios promocionales escribiendo a

info@editorialtamarisco.com.ar

Y mientras tanto, si usted se perdió la presentación, puede leer las

19 tesis sobre Objetos Maravillosos by Santiago Llach y Pedro Mairal

(Adivine qué bloque pertenece a cada autor)

Juan Diego Incardona: hace literatura como Juan Domingo Perón hacía política. Literatura a la manera de.
Incardona es un sintetizador literario de la experiencia narrativa de los personajes del pueblo. El narrador Incardona es el jefe del movimiento literario que conforman sus personajes, y se funde con ellos. JDP: escuchaba a los negros cantar y le sonaba a Mozart. JDI: en la boca de sus personajes conurbanos, pone una literatura tan alta como la que hacía el tío Borges. Abrazo de reconciliación con las almas bellas.

Los textos de Objetos Maravillosos ocultan una novela de iniciación en la vida, es decir, en la literatura. El modo en que una persona se vuelve persona, o cobra forma, a través de la palabra, del oficio. Uno se fabrica a sí mismo, se inventa, se hace. Se narra. Como un superhéroe cosiendo por primera vez su traje, así es este libro. Objetos maravillosos es la entrada en la palabra. Incardona fabrica su abecedario con metales nobles, lo forja, lo suelda, lo dobla, hace sus letras y sale a decirlas: “¿quieren ver objetos maravillosos? Cuidado que tienen poderes afrodisíacos. Te digo una cosa: con esos aros sos otra.”

Sin proponérselo, Objetos maravillosos arma una introducción a una economía política local. Economía + subjetividad = relato. Un trabajador sin documentos, un “obrero blanco” fuera del radar de los códigos de la AFIP. Produce con sus manos. Inventa objetos con los restos de la industria. Los traslada de un barrio a otro. Los comercializa con su cuerpo. Su marketing abreva en la poesía como chamuyo. Otra vez Juan Domingo conductor del relato: el chamuyo, sonriente demagogia.

Juan Diego Incardona es un hijo no reconocido de Pappo. Es el último blusero de la literatura argentina antes del reggetón remixado y las drogas de diseño. La obra de Incardona es un blues peronista. El blues del que espera el bondi de madrugada, cuando todavía está oscuro, con la mochila pesada, brillando por dentro, cargada de objetos maravillosos.

En forma de slogan: No a la corrección política peronista, sí a la boludez alegre y la prosodia invertebrada de los nuevos poetas peronistas. Una literatura peronista: una literatura a la que le quepa todo. La histeria electrónica de las chicas de Palermo, la historia de la exclusión y la resistencia de los personajes de Villa Celina, la anomalía sentimental de Tino, el colectivero, Totó, los viejos haciendo pogo con una tarantela. Literatura peronista, literatura que sintetiza las antinomias. Ni vanguardistas ni narrativistas, peronistas.

Hacer objetos maravillosos, fabricar textos. Primero está el oficio, oficio es lo que se hace en soledad. Se escribe en soledad, se fabrica en soledad. Es la parte más pura, más santa del creador, la más gratificante. Después está la oferta. Los anillos, los textos se ofrecen, uno sale a mostrarlos y se expone, a veces encuentra lectores, a veces indiferencia, pero siempre sale.

Objetos maravillosos, obra abierta. Objetos maravillosos: un sintagma contundente, que menta objetos concretos (anillos). Pero también enunciado publicitario, comercial, chamuyo que como tal se sabe tal. Lo duro y lo débil. Industria pesada versus servicios tercerizados. ¿Cuáles son, en verdad, los objetos maravillosos? ¿Los anillos, las clientas, el vendedor, los personajes del relato, el relato mismo? ¿La literatura misma no es también un “objeto” maravilloso? Objetos maravillosos = síntesis poética.

Incardona cuenta cómo fabrica una gargantilla desde cero, años después ve a una chica pasar con esa misma gargantilla. Queda paralizado, no le dice nada. ¿Por qué? Incardona no lo explica. Quizá porque fue testigo de eso que decía Atahualpa Yupanqui, que el mayor logro de un artista es convertirse en anónimo. La ausencia del yo. La energía de uno, sin el yo. La liberación que hay en esa ausencia. El satori. La trascendencia que hay en el hecho de que otra persona use, disfrute, se apropie de un objeto que uno mismo creó. La trascendencia que hay en hacer un texto que años después otro lee, otro usa, otro lleva consigo.

Tres órdenes organizan la economía del relato: industria/artesanía/chatarra. Paralelo entre la producción de objetos maravillosos y la producción de literatura. Con los restos de la industria nacional, los hijos de los obreros hacen literatura artesanal. Con los saberes provistos por la educación técnica peronista, los hijos sensibles del capitalismo contemporáneo hacen literatura (historia de la redacción sobre el “puente grúa” en tercer año del colegio industrial).

Incardona se pide un superpancho cubierto de papas pie. A media cuadra empieza una balacera infernal. Incardona se arroja cuerpo a tierra, pero con cuidado de que no se le desparramen las papitas. Zumban las balas en la tarde última y Juan Diego Incardona sigue comiendo su pancho de panza en el piso. Incardona en realidad tiene 11 años. Esto se nota en una foto donde se lo ve hace unos años tocando la guitarra sentado en el suelo con las piernas cruzadas. Es el hijo de un tornero italiano, es el hijo de la maestra.

Enseñanza que me deja este libro: el mundo no se divide entre gente culta y gente inculta. No. En el mundo literario hay moralistas de la prosodia (o maricones de la sintaxis: todos los que lloramos la imposibilidad de escribir en la estela de Juanjo Saer). Y otros que se la bancan, tienen aliento y poder para llevar adelante el arte de narrar. Admiro a estos últimos. Incardona Conducción.

Cuando la gente escribe en blogs, baja un cambio con la pretensión literaria y así muchas veces consigue hacer literatura. Este libro nacido en el blog Días que se empujan en desorden no pretendió ser un libro y sin embargo acá está, y se cuenta solo. Es un libro bajado de un blog? subido a un libro? Este libro subió? bajó? Se congeló? Se detuvo? Entró en la posteridad como Evita? Es un libro de la generación post?

en forma de anécdota: soy de la generación que no supo, no quiso o no pudo militar. En mi caso, quizás porque de chico me hicieron militar en un partido político que tiene 2000 años y sigue hinchando las pelotas, defendiendo al capitalismo en el nombre del niño por nacer. Pero en la previa de 2001 me juntaba con unos vagos amigos, hijos de montoneros, que paladeaban la agitación delarruista. Los viernes a la noche, cuando terminaba el plenario (cabíamos todos en un dos ambientes), mirábamos juntos por tele la prédica golpista de Daniel Hadad y después la prédica bolivariana de Hugo Chávez. Una de esas veces, apareció en el mitín un muchacho elocuente que estudiaba historia y que hablaba todo el tiempo de la aparición del “nuevo sujeto social revolucionario”. Era un trosco, por supuesto, y no duró ni medio minuto en la cocina peronista. Pero a mí, que soy inorgánico y lento para retener las categorías de la academia y las categorías de la política, ahora al leer Objetos maravillosos me vino a la mente la expresión que usaba el muchacho trosco. Lo que plasma Incardona es también la síntesis de las experiencias diversas de distintos sujetos sociales:
• el obrero de la era de la sustitución de importaciones (llamada también era peronista);
• el cristianuchi, motivador parroquial del cambio social expresado en la Tendencia Revolucionaria;
• el sujeto que se formó y resistió escuchando la escala emotiva del rock nacional de los setenta: el sujeto social de las rutas argentinas que nos esperan ahí;
• el sujeto social que es joven, vive en el conurbano, no estudia ni trabaja, desecho sociológico del capitalismo actual: rolinga o chabón.

En ese cruce de estéticas se encuentra la parada de Juan Diego Incardona.

Objetos Maravillosos tiene también algo de elegía. En un momento dice: “El cielo de nuestro barrio era una fiesta. Pero despuès la noche se hizo tan oscura que la sombra tapò todas las casas de negro. De a poco se fueron los gallegos y los italianos del sur. La vida fue una tapita de vino flotando en la zanja, despuès de la lluvia. La corriente la llevaba al lado de la vereda en direcciòn a la general paz, hasta que un dìa, el menos pensado, el desagüe, la chupò desde el agujero del cordòn.”

leer Objetos maravillosas en clave de los trayectos del personaje-narrador-vendedor. Zonas de la ciudad, cada una un micromundo social: Plaza Francia, “La Isla” aristocrática donde el narrador delira los rostros célebres del milicaje gorila, Palermo, La Boca, Celina, Flores, Núñez: el vendedor ambulante (narrador ambulante) atraviesa y conecta esos mundos. Su movimiento (que como dijimos es un movimiento económico) crea literatura al mezclar esos mundos.
Las líneas de colectivos y la “piniponera” (Fiat 147) trazan el mapa de esos circuitos. Distintos personajes, anónimos o sentimentales, acompañan al narrador ambulante en esos viajes.
(Nota al pie: tramar la relación entre la narrativa de Incardona y la de Cucurto, su hermano generacional. Blanco/negro, trabajadores autónomos, fuera del orden del trabajo en blanco; los dos –vendedor ambulante e hijo de un vendedor ambulante- fundan su literatura en el desplazamiento social. Significativamente, dice el narrador de Incardona de los repositores que escucha al despertar en su departamento de Flores: “sus palabras son vidrios rotos”)

Incardona se escapó de un poster de propaganda peronista, o mejor se escapó con el soplete en la mano, de una propaganda de suscesos argentinos, de esas en las que el locutor dice. “Aquí vemos a los jóvenes del partido de la Matanza, enarbolando el espíritu nacional del trabajo y la prosperidad. Perón cumple, Evita dignifica y Juan Diego Incardona cincela su pujante prosa inmigratoria”. Pero Juan Incardona se escapa, se va del colegio industrial y se sube a un tren de mochileros místicos. Canta Mañanas campestres sobre el techo de los vagones que van al sur. Abajo en el vagón Juan Dalhman dormita con las mil y una noches cerrado sobre sus rodillas. Se van al sur. La industria, el hipismo rollinga, las letras.

Otra vez: Juan Domingo Perón escuchaba música maravillosa en la música común. Juan Diego Incardona hace objetos maravillosos con la materia común. Una literatura de los lugares comunes: los hallazgos del lenguaje, en la calle. Renovar el uso de adjetivos de larga prosapia callejera: espectacular /descomunal / pintoresco. La recuperación sonriente, autoirónica, de las violencias diarias del lenguaje: dice de sí el narrador que pertenece a “la peor escoria”.
Como él mismo subraya: “un registro de venta en base a muletillas desfachatadas”.

Tres citas del libro:
1- “Mi vieja, una maestra de frontera en el conurbano bonaerense”.
2- “Vender en la calle no es facil. Tiene algo de mendicidad pasar mesa por mesa por los bares mientras el mundo vive su fiesta nocturna. Para vender hay que tener templanza, sostener el ánimo frente a situaciones violentas o de desprecio”.
3- “El lenguaje era como una bandera de la manifestaciòn. La ùnica manera de llevarla abierta en la calle era llenarla de agujeros y que el viento la pase a travès”.

Literatura, lugar de los hijos sensibles del capitalismo posindustrial. Imaginario del batacazo, del sueño alienante que hace que millones de personas se levanten todos los días, se desplacen, trabajen con sus manos, ofrenden sus cuerpos: que sigan “en la lucha”. Otra vez el registro del narrador niño, el vendedor ambulante sonriente que cuenta que una noche “amasó grandes fortunas” con las que afrontar la “catarata de gastos”. Los anillos, objetos maravillosos, mezclan las zonas del sueño y de la vida.

domingo

Luche y se viene




“Hot dog”, la música country y el punk y los pedales vibrantes de Jimmy Page a fines de los 70’, y “Carouselambra”, el dance y las cortinas de los noticieros, extra, extra, la anticipación, la primicia la tenía Led Zeppelín, el furioso plomo volador -¿qué pesa más, un kilo de plomo o un kilo de plumas?, uno de plomo, lógico. Pero adónde van las anticipaciones 30 años después, ¿adónde? Al regreso de la banda mítica, que vuelve al fin con su caballo blanco, el de San Martín y el de Perón, que siempre vuelve o que siempre está: rémora, plomada –para que las paredes queden derechas hay que usar plomadas, o en su defecto ladrillos atados a un piolín, eso se ve clarito en todas las torres que se construyen en Palermo-, alambre, noble material con el que los visionarios de hoy construyen la literatura del futuro, o sea Incardona y sus alambres, el desalambrador que viene del sur -¿dónde queda eso?- y que al venir se baja del bondi en Gral. Paz -¿tenía caballo blanco el Gral. Paz- y Acceso Oeste para a comer un pancho y se deja besar por unas chicas escotadas que llevan sus sombreros de cowboy colgados del cuello con un piolín, sobre la espalda, porque así, como dice Palanhiuk, están siempre preparadas para petear. ¿Se dejará petear Juan Diego?, ¿es el pete una tradición sureña o es más bien del oeste bonaerense? Hoy el pancho sale más que el chori, dice un ex parripollero, hoy al frente de su kiosco abarrotado de milangas y pebetes envueltos en papel film mientras su empleada –hija, sobrina, está muuuuuy buena- saca las salchichas de la panchera y se las da a Juan, para mi caballito blanco, le dice, y él, vos sos mi pin yo soy tu pon, y la mayonesa, mezclada con la mostaza, empiezan a chorrearse y a dibujar, en el piso, la forma de la vida nueva de la nueva vida de la literatura después de Incardona.

Este miércoles 26, 20:30, Ctr.o Cultural Pachamama (Arganiaraz 22), presentación de Objetos Maravillosos.

miércoles

Demasiado glam y algunos objetos maravillosos


Dijeron:


Fabiana Cantilo (Plaza Serrano): Me llevo el verde.


Pipo Cipollati (Freak Roy): ¿No querés organizar una quermese en la entrada del recital de los Twist? Como premios, les damos anillos…


Gigí Marziotta (esquina del Bar Único): ¿Y los poderes funcionan con vos?


Colorado Mcallister (ACABAR):—Colorado, me firmás un autógrafo para mi vieja?

—Sí, cómo no, y de paso cobrame éste que se lo llevo a mi jermu.


Blas Armando Giunta (Sonoman):—¿Blas, me firmás un autógrafo para mi vieja?

—Sí, pasame las servilletas. Che, ¿de verdad tienen poderes afrodisíacos?


Gabriel Carámbula (Freak Roy): Loco, no me entra ninguno, son todos de minas.


Laura Cerrato (vereda del Bar Becket): Incardona, usted es una pesadilla.


Jorge Panesi (Plaza Serrano): Sos un manipulador de adjetivos.


Mercedes Morán (vereda del Bar Único, a la noche): (esa misma tarde le había vendido en Plaza Francia): ¿Nene, vos me estás persiguiendo? Bueno, me llevo otro.


Raquel Mancini (Malas Artes): Me das tu teléfono, porque me estoy yendo a España y estoy pensando en llevar accesorios.


Mariano Martínez (El Taller –época de "Campeones"): Dame los dos.


Milva Castellini (Sonoman): Ya tengo como veinte anillos tuyos. Me viste en el noticiero? Siempre estoy usando uno.

Charly García (Único): no molestés.


Alejandra Pradon (Freak Roy): Sos un chamuyero.


Nito Artaza (Plaza Belgrano): Vos deberías ser político.


Déborah de Corral (Bar Becket):—Déborah, me parece que gusto de vos.

—Gracias. Cuánto me dijiste que salía éste?


Bebe Contepomi (vereda de Bar Único): Qué hacés nene?


Pata Villanueva (vereda del Bar Único) (a los gritos): Los mejores anillos de Palermo!

Auspiciantes Editorial Tamarisco, Wonderful Objects. S.A., Ojo al Piojo S.A., Centro Cultural Pachamama, días que se empujan en desorden, el interpretador, ACABAR, Sonoman, Freak Roy, Unico, Agrupación Cuidacoches de Palermo Hollywood, Organización Mozos de Oficio, Asociación de Camareras Universitarias, Malas Artes, El Taller, "Amigos de Plaza Francia", "Amigos de Parque Centenario", "Amigos de Plaza Serrano", Bar Becket, OHM, Crónico, El Imaginario, Soldadoras "Flama", Línea 166, Línea 34, Línea 39 cartel rojo, Línea 15, Línea 29, Club de Fans de Objetos Maravillosos, Grupo de Autoayuda para Clientas Compulsivas, Juventud Peronista, Corporación General del Trabajo, 62 Organizaciones, Sindicato de Vendedores Ambulantes, Sindicato de Artesanos de la Ciudad de Buenos Aires.

Presentación:26 de diciembre20:30 hs.

Centro Cultural Pachamama - Argañaraz 22


Entrada libre y gratuita.


martes

El poder de la gente, las argucias del vendedor, el éxito de la linda literatura tamarisca


Tamarisco no entiende de marketing literario ni operaciones de prensa. Pero, por suerte, ante la inminente salida de Objetos Maravillos (presentamos próximo miercoles 26.pachamama.20.30 hs) libro de relatos de Juan Diego Incardona, su propio público, en genuina manifestación espontánea, nos ayuda transmitir el espíritu de venta y el placer de la compra que bien podríamos aplicar al libro:
(fuente: http://diasqueseempujanendesorden.blogspot.com/)

Anónimo dijo...

me lleve el anillo del dragon
super solido
para que embellezca mi vida y protega a mi amda de todos los males
te acordas como se llamaba?
Cariños
A

11:02 AM

Anónimo juandé dijo...

allí estaremos valeria. gracias!

hola A, te llevaste un gran objeto maravilloso de acero quirúrgico. están funcionando sus poderes?
ahora no me acuerdo qué nombre le puse. por favor, refrescame la memoria!
un abrazo

12:58 PM

Anónimo Anónimo dijo...

de acero quirurgico,una masa,pesado,plateado y con dos dragones que aujereaban el coso
esta protegiendo muy bien a mi Chica
Caariños
a

5:04 PM

Blogger can de lirio dijo...

Yo me llevé el turquesa "palpitaciones". Qué debería sentir exactamente? Me gusta lo que leí y la estética. Hay un dibujo de niños que es tan bello!!! Nos vemos or ahí. Me asustan un poco estos campos cibernéticos, y me maravillan. Puras cabezas, puro sueño, y muchos fantasmas. Nos vemos por ahí

5:43 PM

Anónimo juandé dijo...

una masa usted, A, mil gracias-

hola candelaria, gracias por la visita. qué deberías sentir exactamente?, tenés qué contarlo vos... a cada uno, los poderes afrodisíacos le actúan de distintas maneras en la mente y el cuerpo. OJo, usalo con responsabilidad, palpitaciones es muy fuerte y puede romper corazones.

7:14 PM

Blogger can de lirio dijo...

Uy qué bueno, ahora sí que no me lo saco. Un anillo superpoderoso!!
Viene bien para que el alma se pasee esbelta sobre plataformas creyéndose séxica y hermosa!! Me pregunto si no habré tenido durante años el anillo al vez re, el imán que atrae los puñetazos. Ya es hora... beso, y si hay nuevos anillos con nuevos poderes comentame, me interesan casi todos!!!

7:58 PM

Anónimo juandé dijo...

hay muchos anillos con el mismo poder afrodisíaco pero distintos sutiles efectos. cuando quieras desatar a la compradora compulsiva que hay en vos, en Wonderful Objets S.A te esperaremos con los brazos abiertos.

9:46 PM

Blogger Anita dijo...

El poder de los anillos reunidos: entablar amistad con el mozo carmeleado.

Banda de la noche: Los chicos del conurbano!

Saludos, Juan.

6:05 PM

Anónimo juandé dijo...

vamos bonaerenses todavía!
Saludos, anita.

6:52 PM

Blogger Sonia dijo...

Esto parece una operación de prensa de Tamarisco por el libro de Juan Diego, Objetos Maravillosos.
Pero no somos tan astutos. Me parece que todo es manifestación espontánea.
Felcitaciones, pues.

1:54 AM

Suprimir
Blogger ememe dijo...

A mí me regaló una especie de medusa con poros color escarlata, un delirio de belleza y erotismo. Me lo merecía porque era la noche de mi festejo.
Tengo también uno como de princesa gótica que uso cuando me siento seria y reconcentrada. Puedo dar fe: los Objetos Maravillosos te cambian la vida.

12:54 PM

Blogger Sonia dijo...

Y no te imaginás, Ememe, como te van a cambiar la vida los relatos del libro!
Doy fe también.

5:38 PM

Suprimir
Anónimo juandé dijo...

sí, sonia! es la operación de prensa más larga del mundo, empezó en plaza francia hace doce años. besos, editora!

-hola ememe!
si es por merecimientos, y afinidades electivas, vos te merecés toda la caja de objetos maravillosos. Felicitaciones de nuevo por Secuelas!
un beso grande

8:23 PM