viernes

Se sigue lee, se comenta, se linkea (parte uno)

¡¡¡¡El aluvión de lecturas de Objetos Maravillosos de Incardona no cesa!!!
Albricias para este año de estreno.
Día a día, linkearemos una reseña más. Empezamos por esta:

Por Diego Vecino, de la contrareforma. (YA TENES TU EJEMPLAR???)

"Comía tortilla que había en la heladera y leía Objetos Maravillosos de la cope Tamarisco, año 2007, mes de diciembre al dofón.

Si quería decir una cosa. Mientras leía el libro me acordé de una de las escenas emblemáticas de Gatica el Mono. El tipo va a una fiestonga fina y cuando uno le palmea el hombro para saludarlo o no me acuerdo bien para qué, Gatica se da vuelta y pregunta ¿Qué me tocás, oligarcón?. Es una buena metáfora para un libro que está acechado constantemente por la mitología del Generalísimo en el Cielo, y que además es pleno de esa sensibilidad. Me gustaría decir algo que no se haya dicho en la buena presentación de la dupla Mairal-Llach, pero no creo que se me ocurra ser tan original. A cambio diré que Incardona es un gran tipo y que su libro es la glosa literaria de esa condición de existencia. También diré que me puse la remera de Viejas Locas para ir y después me la saqué porque me pareció una truchada. La de Flema hubiese estado bien, pero me la robó una ex novia que ni se la merecía en el año 2003 y jamás la repuse. La otra, la posta, la conservo más por cariño que porque sirva para llevarla puesta. Con todo, es un gesto; otra metáfora. Al final, me vestí cheto y a la mierda. Se que estuve mal.

Berduque, de la 150monos, me dice en un mail belicoso que la poética peronista le parece un invento mío, y que encima está traído de los pelos. Tiene razón, pero aquí va una posible definición. Se me ocurría mientras leía (con tortilla) el libro de Juan D.: Si pensamos que por poética queremos decir una forma de relacionarse con el hecho artístico y, sobretodo, una manera de producir ese hecho, es decir, de volverlo en acto; Objeto Maravillosos básicamente funciona bajo la forma de la divulgación. Socializar en el acto literario el hecho literario. Y en ese movimiento producir, a la vez, el choque tan estimado y tan de la mejor tradición escritural argentina entre la alta literatura y la cultura popular. Eso hace Incardona. Ya lo dijimos hasta el hartazgo.

Esa poética, arraiga en la misma fórmula que provoca las máquinas expendedoras de libros, por ejemplo; o, más genuinamente, los blogs (como bien dice Mairal por ahí). Eso sobre lo que González acusa miopía en su última columna de diario, mal que me pese, porque a mi González me cae muy bien como cuadrazo que es y como intelectual."
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3 comentarios:

Anónimo dijo...

http://tcuento1cuento.blogspot.com/

Moragaux dijo...

me gusta esto que hacen...
me gusta
me
gu
s
ta

Tamarisco dijo...

Oh, pero que maravilla! tenemos un fan frances!