jueves

Fans anónimos se suman a la pasión Ravonne


Desde las sombras, una colaboradora tan colaborativa como audaz y modernísima navegadora gran lectora nos informa que la primera novela publicada por este humilde sello editorial ha sorteado los márgenes de las más cibernéticas comunidades para llegar a "twiter".




"Aug 28, 2007 3:36 PM", From XXX To soniabudassi


Subject: "En Twitter hablan de Ravonne"

petalosoy leo Ravonne de Julián Urman y creo que está muy bien escrito (¿vale el chivo literario?)
danixa @ petalosoy: re vale, porque lo edita Tamarisco, la editorial mas bunita de todas.






Asimismo, descubrimos, una vez más gracias a nuestra superagente investigadora de la web, la declaración de amor de una joven, para nosotros, hasta ahora, desconocida, hacia el Ravonne de nuestro flamante autor Julián Urman.


Mermelada Urman I


La primera parte del texto "en vivo" de Urman.

Soñé un fin del mundo: olas que arrasaban ciudades, huracanes de fuego que unian cielo y tierra. Desperté entre sábanas mojadas. Sudor y otras excrecencias. El zumbido de las vacas de insulina inundaba mi oido izquierdo. Algo en la casa no estaba bien. No estabas vos. Vos. Ella. Ella cantaba boleros sobre el zumbido de las vacas de insulina. Cantaba:

Como estas hoy, mi amor…
Dame tu leche…
con insulina…
para curar la diabetes de mi amor.

Algo en la casa no anda bien y a esta hora el único service disponible es religioso. Busco mi torah. Busco el número de atención al cliente. Figura al dorso. Llamo, pero nadie contesta. Busco mi biblia. Sí, tengo una. Soy judio, aunque no poseo una de esas narices caracteristicas. En la primer página de la biblia encuentro un 0-800. Llamo. Atienden.

- Bienvenido al servicio de atención al cliente de la iglesia catolica. Su nombre por favor...
- Christian Castro (aunque me llamo Samuel Goldwin)
- Dirección...
- Mi casa.
- La ayuda está en camino.

Gracias a Dios por las religiones. Ahora debo esperar al cura. Sin pensar en ella. Pensar en ella. Pensar en ella.
Cuando comenzaron a ejecutar gente mediante la camara de gas, los medicos inventaron un codigo de gestos mediante el cual los prisioneros podian comunicar su experiencia. Buscaban humanizar la muerte. Entonces, junto a la sala de ejecucion y frente a una comoda ventana de vidrio, los médicos observaban el proceso. En pequeñas libretas anotaban el resultado. Todos anotaban lo mismo:
“El prisionero es demasiado idiota para recordar el codigo. Sufre sin semántica. Habrá que realizar mas pruebas.”
La ejecución por inhalación de gas insume ocho minutos. Ocho minutos. Ocho minutos. Suena el timbre. Atiendo.

- Sí, que tal hijo mio, somos del service.
- Adelante.

Entra a mi domicilio un cura con sotana de trabajo. Se parece al padre Brown. Se lo digo.

- Usted se parece al Padre Brown.
- ¿Quién es el padre Brown?
- El de la serie...
- ¿Qué serie?
- De la tele.
- No miro tele.
- Yo tampoco...

El primer round es mío. Aumento la tensión. Me acerco a la mesa. Sobre la mesa, un libro. Tomo el libro y, mediante rápido movimiento, lo saco de la mesa. Las letras quedan sobre el mantel.

- ¿Ve mi problema? Digo, ¿usted lo ve?

El padre Brown no parece sorprendido. Se acerca al mantel. Estudia las letras residuales. Toma de mis manos el libro con las paginas en blanco. Hace la señal de la cruz. Reacomoda con gran habilidad, debo decir, las letras sueltas en la página. Ahora la página dice:
Entonces todo el pueblo de Juda tomo a Uzias, y lo hicieron rey en lugar de su padre Amasias...

- Pero esto es una página de la Biblia- le digo al Padre Brown.
- Sí, hijo mio. Ahora es una página de la Biblia.

El segundo round es suyo.
Ahora el Padre Brown toma de su maleta un crucifijo electrónico, pletorico de lucecitas. El zumbido de las vacas de insulina es ensordecedor. Pasea su crucifijo por las paredes de mi casa. El crucifijo emite pitidos agudos de alarma, que se reflejan en el rictus de preocupación del padre Brown.

- El problema en esta casa es un alto nivel de incertidumbre. ¿Usted cree en algo?
- En poco.

El Padre Brown produce un crucifijo, este de madera, y lo clava en la pared. Vuelve a tomar su medición. El crucifijo electrónico produce sonidos más amables.

- ¿Ve? El efecto es inmediato.

Suena poco convincente. Decido arremeter con cuestiones existenciales.

- Y si Dios existe, ¿por qué no logro devolver las películas del DVD club a tiempo? ¿Acaso Él pretende que mi deuda con la sociedad se acreciente?
- ¿Usted sabe que no pone acentos?
- Lo he notado.
- Quizá debería...
- Quizá no.

Duelo de miradas con el Padre Brown. La suya es blanda y a la vez dura. La mía pretende resentirlo como fuerza de represión social.

- ¿Por qué el pacman no es libre?- arremeto sin piedad.
- Porque no lo desea. Ley ominus sudaris pater. Nuestro padre suda la ley absoluta.

Estamos ante la imposibilidad de comunicarnos. El Padre Brown enciende un cigarrillo. En él, fumar es un gesto divino.

- Entonces, retomando, ¿usted cree que podremos solucionar esto?
- Hijo mio, no hay pecado sin absolución y, sin absolución, no hay pecado.
- Lo que usted dice no suena muy cristiano...
- Pero soy cura. La cristianidad soy yo y yo soy de aquello que la Biblia habla.

Justo entonces, como si el caos acudiera en mi ayuda, la heladera cobra vida y se nos une, en medio del living.

- Hola, soy la heladera- dice la heladera.
- Dios mio, su heladera habla- comenta el Padre Brown.
- Son sus primeras palabras.

Gentil, me acerco a la heladera para abrazarla. Su sinceridad me conmueve. El padre Brown, al fin, parece descolocado. Su expresión es la de un adicto que acaba de consumir jabón en polvo por error.

...

miércoles

La milanesa y las hormigas



Ayer, en el ciclo de Carne Argentina, tres lecturas contundentes, al nivel de las mejores noches del Quinteto. Viole y Osvaldo Rodríguez aportaron intensidad dark, y la solidez del superhéroe peronista de Pandolfelli (disfraz incluido) volvió a demostrar que a esta altura pararse y leer un texto como se lee un resumen de Foucault en un práctico de la facultad ya no alcanza.

Con la señal de Perón Vuelve proyectada en el techo del Mantis (más alguna ayuda de Jota) me acordé de que Funes ya tenía listos los ejemplares de la Escolástica Peronista Ilustrada de Godoy que editaron con Terranova y me llevé el ejemplar número 23.

Había picoteado algunas partes del poema en el blog de Godoy, y antes de dormir me lo leí entero. Me gustó mucho, tiene esas dosis de amor y desprecio (un amigo dice: seducción/abyección) que tienen todos los textos que me gustan.

Apagué la luz y pensé:

Urman bajando del auto
y tomándose una copa de vino
abandonada
en la ventana
de la planta baja de un edificio
sobre Camargo
es la maqueta de un potlatch peronista

la esquina de Luis Viale
y Avenida San Martín
donde preparan los mejores sándwichs de milanesa
a 4,50
con huevo a la plancha
que se pone marrón
y pibes de ojos rojos
que fuman con la capucha puesta
mientras una nena de tres años
hace caer al piso
una zanella con una caja de plástico para el reparto
atada con un hilo negro
es un verdadero oasis peronista


Esta mañana vuelvo a dar clases en la facultad después de las vacaciones. El titular anuncia que en un rato viene a visitarnos Carlo Guinzburg. Cuando entra justo estamos hablando de Karl Mannheim (slogan: menos Derrida y más Mannheim previenen la oxidación cerebral). Espera un rato, y tras un par de preguntas del titular se pone a dar una clase en italiano sobre Baxandall y la posibilidad de leer en una obra pictórica del quattrocento italiano sus experiencias de recepción. Lo aplaudimos y tengo que acompañarlo al segundo piso porque una periodista de Página 12 viene a hacerle una entrevista. En el camino me dice que mañana se va a San Pablo y está podrido de viajar. Me pregunta y le cuento un poco de mi vida como hormiga predadora académica. Al llegar nos avisan que hace diez minutos llamaron de Página y cancelaron la entrevista. En fin. Mientras esperamos a Burucúa que viene a buscarlo para almorzar (supongo que irán a Recoleta, Puerto Madero… ¿quién pagará? ¿La UBA?) busco huir de mi posición de provincianito fascinado con el intelectual global y empiezo a hablarle de Tamarisco y de los blogs. Me dice que los blogs no le gustan y que hay tantas cosas que deberíamos jerarquizar lo que leemos. Le discuto y le digo que en realidad eso parte de una visión jerarquizante de los regímenes de circulación de los bienes culturales. El dice que no, que en internet hay mucha estupidez. Justo cuando estoy por decirle algo aparece Burucúa. Se abrazan: se lo va a llevar. Los saludo y me quedo hundido en mi sillón. Cuando están por salir, antes de que cierren la puerta, agito los brazos y con la respiración un poco cortada le digo:
- Carlo, Carlo, hoy Menocchio hubiera tenido un blog.
Él vuelve a darme la mano y me dice que nos vemos esta tarde en la Biblioteca Nacional.
Todavía no se si voy a ir.

martes

Urman y su "Sólido estilo propio"

"Julián Urman escribe su primera novela y con poco rodaje ya se le reconoce un sólido estilo propio. Maneja códigos muy particulares, juega con los tiempos, articula bien los diálogos. Muy descriptivo, incluso el pensamiento de cada personaje parece una imagen. Por momentos se vuelve intenso."
Leéla completa, acá

Patricio Zunini y la primer reseña de Ravonne

viernes

La Carne al asador



Este martes lee Violeta en el Mantis.
Además, Oz y Pandolfeli.
Que revienten las gradas.

jueves

Epa: Dicen que es una cuestión de actitud!

Esas y otras suculentas mentiras, confesiones histriónicas y oscuros secretos sobre la vida en tamarisco, acá

miércoles

Lo que dijo Shmidt – Eugenio - “Debede” - URMAN

En cierto momento Shmidt, durante la presentadcion de "En celo", dice algo así como que no es ninguna novedad que los escritores tengan que vivir de otra cosa, y que en todo caso habría que ver sus patrimonios. Eso, supongo, viene de una nota donde a la grillotrubbeana “generación post” se le marca la procedencia social de sus integrantes. Bueno, un mal de los países explotados, sí, y no sólo en el terreno literario (o artístico en general), siempre elitista, sino que, poco a poco, en todas las áreas donde los años de formación nadie te los paga o te los pagan a precio de alegre pasante feliz. En fin, igual siempre hay excepciones. Y siempre hay intolerantes que confirman la regla. El lunes, por ejemplo, mientras se leía, Eugenio (mi hijo menor) se puso a llorar como loco. Yo desde el escenario escuchaba los gritos lejanos (previendo una situación así nos habíamos ubicado al fondo) y veía entre sombras cómo Sol (mi mujer) intentaba calmarlo, upa-upa-chupete-upa, hasta que salió, por la puerta de atrás, al frío del patio: para no molestar. Era lo que había que hacer, y lo que Sol iba a hacer a pesar de que el volumen tapara el llanto. Igual, para algunas personas que estaban cerca de donde estaban ellos, resultaba ya inadmisible que alguien hubiera estado ahí con un bebé, cómo podía, ¿cómo?, dijeron, ¿no tienen una niñera con quien dejarlo?, qué desubicada. Y sí, qué desubicaaados... En fin, no tenemos esa niñera, macho, no tenemos. No esa noche. Vos tenés, yo no tengo. Para eso no tengo, ¿no me das una que te sobre? Literatura y elite. Y suerte que el evento lo organizaba Sudamericana y entonces el lugar era grande y entonces el sonido era un lujo y entonces la salida al patio no estaba bloqueada por la joven multitud unida por la felicidad, si no… Y digo: qué habrá pensado esa gente al salir y ver a los de Cucurto vendiendo libros de cartón en la vereda… Uh, fuerte. ¿Cómo pueden estar acá?, ¡cartoneros: fuera! O no, nunca se sabe, porque Washington es un visionario, mete a los gorriones en una bolsa, les tira migas de papel pintado y los lleva por donde quiere: cu-cú, cu-cú, cu-cú, cu-cú, cuco, ¡cucurucho!

PD: ahora ya saben, eh, esta noche, a la Jam donde lee Urman (el robusto vikingo que habita en nuestras venas, el inigualable autor de "Ravonne"), no lleven bebés. Y si llevan niños tengan mucho cuidado: se comenta que también puede ir Ravonne.

Hoy función Urman


Escritura + música en vivo

viernes

Yuyo y Tavo van a la presentacion de En celo



Tavo, este lunes hay vino y empanadas gratis, agarrá la chata, largá a los pibes, que el Rey de Reyes se fume un litro de aceite y nosotros vamos, presentan nuestro libro, lija gruesa, ¡vamos a sacar chispas! Si no venís sos adoquín, oruga, cuando los Raules que escribieron los cuentos se bajen de la tarima nosotros encaramos a las pibas y les damos jugo atrás del telón, hay una Glenda que me la frunzo hasta hacerla boina, cancha de bochas, me jubilo con ella y me hago un crucero intergaláctico. Y las demás qué te voy a decir, mazapán, jilgueritos, vamos a cantar como gorriones. Venite, tostado, que si todo sale bien te juro que esta vez a la rubia te consigo goma-goma, es más, acá tengo la bikini, tomá, tenela, para que le vayas tomando el olor…

Y sigue la ronda

lunes

¡Descargar archivo!/ free download now!


Si las limitaciones de proyectos como este –cuatro amigos que escriben y se juntan para hacer circular textos, etc, etc- son evidentes -a veces muy a nuestro pesar,

también es justo decir (justicia autorreferencial)
que Tamarisco funciona
como una suerte de laboratorio,
pequeña maquinaria de improviaciones
y apuestas más o menos acertadas;
errores más o menos terribles
para nuestro magro capital y
exuberante
energía
"paratextual"
(cuac para entendidos)


Y si -sin dramatizar- en otras estructuras editoriales -con la que cada uno de nosotros tenemos una relación más o menos lejana-, pocas veces pueden darse el lujo de arriesgar -no somos ingenuos- presionados por su propia mitología numérica, nosotros, (no actuamos paradójicas poses vanguardistas) tratamos que sí.

Y mientras se discute sobre el asunto hace rato, como el viejo Updike en contra del modernísimo (exacerbado optimista ingenuo) editor de Wired, en clave primermundista, y más acá dos amigos de la casa –Molina y Morfes- hacen lo propio, anunciamos a nuestros queridos lectores, seguidores, enemigos y colegas que pueden bajar en PDF los relatos de Hojas de tamarisco y también el Toronto no de Leonel Livchits. (los links debajo de las tapitas del costado)

La invitación a que adquieran su ejemplar para leer en la cama o en el bondi, sigue, desde luego abierta a todos los que, eventualmente, gusten tener el fetiche del libro en su mesa de luz. Los que no, pueden leerlo desde sus compus, aunque les sugerimos que piensen en lo bien que se siente colaborando con la causa que nos aúna: "la literatura". Oh.

sábado

Primeras lecturas


(...)
"Terminé Ravonne. Tenés que leerla que está buenísima. Si es como dice Romero que lo más importante en una novela son los personajes secundarios, ésta la rompe, Pablito y Mónica, la rompen. En la logia, me queda un momento de Candelaria, poderosísimo..."

Funes leyó Ravonne...

¿Vos ya tenés tu ejemplar? ¡Sigue la promo presentación!



viernes

Apuntes para un debate sobre lo “sólido” en literatura







Lo sólido y lo leve. Perseo, la medusa (Calvino, “levedad”). ¿Lo sólido se desvanece en el aire? La película de la Mole. La repetición de los rinocerontes: ¿cadena de amuletos? Amuleto (Bolaño). Hombre rana arrojado por avión hidrante sobre incendio forestal (¿Tournier?, chequear). Las Malvinas son Argentinas. La física cuántica. Radicales libres y envejecimiento: cadenas de ADN rotas. ¿Elisa Carrió era Radical? Sexo virtual. Las “grietas” de Marina Mariasch. Los clásicos que siguen a los románticos que siguen a los clásicos que siguen a los románticos. El eslabón perdido. El minimalismo trascendentalista. César Aira persigue a una liebre en el bosque de arrayanes, se encuentra con Bambi y le dice: mi mamá también se murió, ¿y qué? Con Sol alquilamos unas bicicletas y fuimos hasta la cabaña de Walt Disney: Sol se cae, rodilla lastimada, y a la vuelta subo las dos bicicletas por una cuesta de 70 grados. Walt Disney. Cuando era chico me mareaba en el auto y vomitaba, en los barcos no. Latinoamérica y Latin American Idol. ¿Billy Idol? “Las callecitas de Buenos Aires tienen ese qué se yo, ¿viste?”
Rejtman. Rainman. La lluvia ya pasará. Nieve: parte blanda del frío. El cartón que se vuelve libro. Caña tacuara, abedul, quebracho. Cepillo de alambre, Cif crema. La Pantera Rosa se convierte en globo, da la vuelta al mundo para hacerse famosa y al llegar descubre que ya era famosa. Me parece que todo esto hace agua. Me voy a leer Ravonne…

jueves

Ella siempre tan

Porque a veces nos olvidamos de algunas cosas. Y está bueno recordarlas.

y si alguien puede...

Ciclo Jardin de Cactus #3
Música
Chico Forever
Marcelo Ezquiaga
Poesía
Juan Terranova
Martín Rodriguez
Pinturas
Marcela Akman
Domingo 5 de Agosto18hs
Humberto 1º 561 (San Telmo)
Revista $4

miércoles

Hoy...


Jam de Escritura en La Sede, Uriarte 1657, 21 hs.
José María Brindisi y Matías Capelli.

Dicen que en la próxima va a estar Urman...