miércoles

Grillo, la sociología, los prólogos

I.
Antes de que empiecen a circular lecturas, críticas, reseñas y comentarios anónimos (que a pesar de la mala leche siempre terminan siendo los mejores), quiero celebrar algunas cosas del prólogo de En Celo, la nueva compilación de cuentos sobre sexo a cargo de Diego Grillo Trubba para Mondadori. Pero antes, y por más que mi interés en este post no es asumir el papel entre odioso y patético de los escritores que defienden a sus compiladores/editores, tendría que aclarar que a Grillo lo conozco y de hecho me convocó para su próxima antología sobre casos policiales.


II.
Aprovecho para comentar un prólogo porque me interesa más que hacer balances sobre ficciones. Es que como lector tengo un criterio entre chirlo y gomoso, traicionero. Me gustan algunos best-sellers y a veces me gusta la world fiction, se llame Andahazi, Palahniuk (mejor) o Murakami, siempre y cuando no sean lo único. No me gusta lo pretencioso, el sentido común ni los escritores con demasiada autoconciencia de artistas, lo que de por sí los hace mediocres. Tampoco me importa mucho el canon, y mi lectura depende de qué otras cosas esté leyendo o escribiendo al mismo tiempo (la idea de vanguardia me parece pueril). A veces hablo mal de un libro, y el fin de semana siguiente se lo recomiendo a mi novia porque va a transformarle la relación con algo.

Y también me gustan los prólogos, de cualquier cosa. Pero el prólogo de Grillo me gustó más que casi todos.

III.
La operación es clara: Grillo no presenta un libro, presenta una colección. La colección tiene un antecedente directo, que es La Joven Guardia. Pero, como diría Levín, acá hay una trampa, la primera. Porque si bien LJG habilita el surgimiento de esta colección, Grillo se anima con algunos escritores inéditos o casi inéditos. Escritores que, abiertamente, subordinan su producción a un encargo temático hecho por el editor/compilador, y lo toman como un ejercicio lúdico que a su vez incluye al lector. Algo inexistente en LJG, una muy buena idea que como resultado produjo un buen libro que fue un éxito en ventas pese a varios cuentos olvidables. La segunda trampa tiene que ver con el sistema de referencias que Grillo utiliza: habla de Borges y de Cortázar como influencias narrativas, y de Freud, Henry Miller, Anais Nin y Bukowski como máquinas narrativas entreveradas con la sexualidad en tanto interrogación y punto de cruce entre lo público y lo privado. De esta manera, Grillo omite las dos principales referencias que en realidad cruzan al libro, y por qué no, a la colección: Manuel Puig como el fantasma – tótem de la nueva generación de escritores y la pornografía como modalidad enunciativa propia del susurro televisivo reconvertido en internet.

IV.
La tercer trampa tiene que ver con las dos primeras y, en cierta medida, las engloba. Se relaciona con eso de lo que habla Grillo cuando habla de literatura argentina en un sentido sociológico, plebeyo. La literatura no como una experiencia de encuentro con un sistema de textos leídos desde otro sistema de textos autorizados por una red de instituciones que detentan el monopolio legítimo de las interpretaciones, sino como una yuxtaposición de prácticas vitales, de sociabilidad y reordenamiento de los cuerpos que se actualizan cotidianamente produciendo formas de vida y de lenguaje más o menos mediadas por las diferentes superficies en las que se despliegan los textos siempre reconvertidos en objetos culturales. Creo que el libro se inscribe en esa tradición, lo que hace que la pregunta sobre si se trata de literatura para el mercado resulte idiota. Una tradición que se está inventando, y que ojalá logre que cada vez más gente lea, escriba, publique, discuta y se enamore de los libros.

Ahora, a leer los cuentos de la generación post (autónoma). Que prometen ser frescos, eróticos, perturbadores.

20 comentarios:

Anónimo dijo...

Es mucho más interesante tu "comentario" al prólogo que el prólogo.

Saludos.

el lettor silencioso dijo...

mirá como será el prólogo

Diego Grillo Trubba dijo...

Mi querido,

muchas gracias. Y coincido con "anónimo" totalmente: tu comentario es muchísimo más interesante y profundo que el prólogo. Si hay segunda edición, lo mandamos como nota al pie y vamo y vamo.
abrazo.

Anónimo dijo...

Excelente post. Esperamos la continuación con el libro ya leido.

H tamarisco dijo...

El prólogo de grillo es justo para la ocasión, no le sobra ni le falta nada, y además, algo fundamental, al final de cada cuento pone de qué viven los escritores: otro acierto.

lenguaviperina dijo...

sólido Vanoli.

lenguaviperina dijo...

sólido Vanoli.

Anónimo dijo...

Vanoli entiende mucho, está más allá que cualquiera...

Anónimo dijo...

vanoli no entiende nada; y tampoco se explica.

Anónimo dijo...

El prólogo es una pelotudes, este post está demás. No se mataron para pensar el "tema" de la antología. Lo único que puede salvar a este libro es que tenga buenos cuentos, que además es lo único que importa. Ojalá éste sea el caso.

Anónimo dijo...

lo que vos decís anónimo es una estupidez, porque pa el caso no te metas en un blog de editoriales!! el prologo de una colección de cuentos es el trbajo del editor, quien los convocó a través d eun tema!!

Anónimo dijo...

Es la literatura, estúpido: lo que yo digo es que a pesar de que el prólogo es reverenda pelotudes y de que a la editorial no se le cayó una idea ni de casualidad, en una de esas, con un poco de suerte y viento a favor, por ahí hay un par de cuentos buenos que salvan la ropa de un libro que viene mal perfilado. Por ahí, no es seguro. Y por ahí hay más de un par de cuentos, entonces estaríamos ante un libro excepcional. Y lo que digo que es los cuentos son lo único que importa.
No sabía que este era un blog de editoriales.

Anónimo dijo...

¿qué es la literatura, estúpido?

judith dijo...

Estoy de acuerdo con el anónimo bardero. El prólogo es malísimo y la generación más que post debería llamarse lost, sólo que ahora son los perdidos en el fondo de estanterías quienes quieren aparecer de la mano de una gran editorial que publica una caca atrás de la otra y termina por convertir, como nunca antes, a la literatura argentina en un rejunte de gente bien contactada que publica sus libros sólo para ver su nombre impreso en letras de molde. La literatura se fue a la mierda hace rato y muy pocos supieron verlo. Es casi gracioso (y ni siquiera eso) ver cómo un ingenuo (¿infradotado?) Grillo Trubba busca sacar ventajas del caduco problema de las influencias de Borges o Cortazar sobre las generaciones anteriores cuando desde Puig para acá el problema de las influencias pasó de la biblioteca al cine y del cine a la TV y de la TV a la “vida en vivo” que comportan, no sólo internet y los blogs y la pornografía casera sino también las cámaras de los shoppings, supermercados, terminales de transportes, etc., donde cada persona, además de hacer sus cosas, “performa” in situ sus propios actos. La literatura, repito, se fue a la mierda. Y Grillo Trubba (que espero que no sea considerado miembro de esta nueva generación) atrasa cincuenta años.

Anónimo dijo...

Leí el prólogo, y es sólo la presentación de la colección y del volumen. No comparto ni los elogios de Vanoli ni la crítica de anónimo. Grillo Trubba armó la compilación, por lo que me parece que eventualmente habría que achacársele o felicitarlo por la selección de autores y cuentos. Voy por la mitad del libro, y hasta ahora, en ese sentido, hizo un laburo espectacular. Y me parece que en vez del antólogo tendríamos que hablar de los cuentos, ¿no?

Anónimo dijo...

Me parece oportuno mencionar que un prólogo es la presentación de un texto, un pie de entrada que brinda algunas herramientas para complementar el hecho único de la lectura de cada persona. Pretender otra cosa se inscribe en el campo de la soberbia.
La selección de autores y temas, si bien fue argumentada y discutida, claro, no deja de ser arbitraria, como toda elección. Justamente el prólogo aclara que esta antología es al primera de una serie. Ese hecho, intetará bajar los niveles de arbitrariedad.

Glenda.

Anónimo dijo...

hagan reseña de los cuentos entonces

Funes.

Anónimo dijo...

cuanta soberbia entonces

literaturnost dijo...

Y bueno, entonces hablemos de los cuentos. hablemos de algo que podría denominarse "las cenizas de john cheever". en la mayoría de los cuentos pervive esa intención tan ingenua de "contar una historia", las malas lenguas dicen que se trataría de la influencia ciertamente nefasta de la escuela paskowskiana. cuentos triviales que se regodean con su banal pretensión de ser solamente, apenas, "historias". a esta mayoría de cuentos le falta aquello que distinguía, precisamente, a su admirado Cheever: ese momento epifánico, esos lapsus poéticos que se elevan por sobre la ramplonería de la acción, del relato de la acción. hay, claro, algunas excepciones: los cuentos de terranova, mairal, arias, enríquez y mariasch y coehlo intentan otra cosa, en ellos se lee un esfuerzo por darle al relato otra fuerza, otra densidad.
en cuanto al prólogo de grillo, muy pobre realmente, una generación no se forja voluntariamente.

LOLA LA QUE BAILA SOLA dijo...

LOLA DESNUDA EN EL ESPEJO
Presentador: Bienvenidos, mientras se encienden los faroles rojos les cuento que entre la selecta concurrencia de adivinos y hampones, tenemos a a la hermosa lola, quien se ha convertido en la díva cenil de Buenos Aires, como siempre acompañada del proxeneta de Salomón Borrasca, un poeta varado que a sus ochenta años no ha logrado ser conocido en su propia casa. Bienvenida lola, el público te aclama, de lectura a tus versos borrascosos.

BEBDITA MASTURBACIÓN

Mis frutas azabaches
carnosas y maduras
como un racimo de uvas
carbones encendidos,
riegan sus mieles tibias
creando un mar de espuma
entre los dedos mios.
SALOMÓN BORRASCA