sábado

Volviendo a las fuentes

En el último número de la revista Prometheus, nos sorprendió una grata reseña de Toronto No, de Leonel Livchits. Dice Lucía Etchecopare de nuestro debutante de luxe:

"Una rareza llena de heterodoxias, no apta para objetivistas de la vieja escuela. Bucay y Osho tropezándose entre sí, palabras cruzadas con definiciones extremistas, un editor explicando a su colaborador por qué no va a existir jamás la Escuela de Toronto, y otras historias pequeñas condensadas en unas pocas páginas. Con una escritura prolija y arriesgada, Leonel Livchits se encarga de enfrentar las múltiples realidades de la sacra literatura con un humor realmente serio."


viernes

No te dejes cegar por la humareda


Emilio, no te pongas mal. Salió el número de La Contrarreforma sobre intelectuales...
Imprescindibles el trabajo sobre Astrada, lo de Jaramillo y lo del Kameyo sobre Ricky de Flema.

lunes

Autobombo


Este miércoles a las 10 escritura en vivo. Lo que escribimos se proyecta en una pantalla gigante.


Va a haber música.

A mí siempre me gustaron las pantallas.

Ahora más.

Soy el hombre que volvió de la muerte y se encontró un piquete Toyota Hilux.


Radio Beta

Escuché los podcasts de Tamarisco más de cien veces.
Los aprendí de memoria.
Me hice adicto a la radio.
Empecé a buscar por otros rumbos.
Caí en Radio Beta.
Hay una estación serbia que la rompe.
En un momento, sonaron los Ramones.
Lo mejor es que no entiendo nada.










sábado

Bien por la vuelta

Objetos Maravillosos tiene su microcrítica

"Tema

El blog, origen de estos textos, les imprime su forma inicial de diario autobiográfico. Desde allí, Incardona crea relatos a partir de la observación de sus propios trayectos vitales. Los inicios en la literatura en paralelo con su educación, la deriva desde Villa Celina a Palermo ofreciendo su producción artesanal de joyas. La narración se nutre de los márgenes de esos circuitos y los personajes que los habitan.

Autor

La mayor parte de los relatos y viñetas de Juan Diego Incardona (1971) aparecieron en medios digitales españoles y locales, principalmente como "aguafuertes" en www.elinterpretador.com.ar, revista cultural virtual que fundó y dirige desde 2004, y en su blog www.diasqueseempujanendesorden.blogspot.com. Además de este primer libro de relatos, en marzo de 2008 editorial Norma publicará su libro Villa Celina

Opinión

Del blog al libro se pierde la inmediatez y el lector zozobra en el egotismo y las referencias inasibles. Incardona emerge de allí y salva el relato cuando desenfoca el puro yo y se abandona a sus obsesiones y hábitos de estilo: la cualidad densa de los objetos en sus materiales y fabricación, la cicatriz nostálgica del suburbio que se desdibuja, la voluntad de sujetar la metáfora y liberarla solo al borde de la alegoría.

viernes

No se nos ofenda Leo Oyola

pero un mail tan lindo no podíamos menos que compartirlo:


"...Qué se yo.Estoy en España.Todavía no caigo.Estoy rancheando a la vuelta de donde, en el Día de laBestia, el Padre Ángel y el mago Carvan sostenían aSantiago Segura cuando quedaba colgado en el cartel de Swheeps o como carajo se escriba.Recién ayer empecé a patear la ciudad, tenía que terminar antes laburos que dejé pendientes.Me hice el guapo que podía con todo y casi terminosiendo gato de pabellón.Pero que se yo.Anoche estuve en el mítico Bukowski Bar. Ayer leí. Y me calcé la sotana de vuelta. La última vez había sido allá en la Ratonera.Anoche estuvo muy bien.Acá tienen expresiones coloquiales buenísimas: "Jo'quenoche!" me encanta.Bueno, anoche lectura, canto, baile, bloody mary bajouna luna de cherry pero sin Prince como cuenta mihermana Almada. Sumo -¡Sumo en un bar de madrid conperuanos pogueano el ojo blindado!-Bueno, todo eso, y La Marca del Milagro de Damián Terrasa en la biblioteca del bar.Lo saqué y lo acaricié, creo, como ustedes lo habrán hecho cuando salió de imprenta.Como lo habrá hecho el propio autor.Estuve atrevido, ¿no?Bueno, nada, eso.Que por gente muy honesta, trabajadora y buena onda como los Tamarisco, yo creo que hoy me levanté con una resaca generosa, acordándome del Dani Juarez de Terrasa -no por qué de Dani Juarez, justo- de Urman y su imaginario, de toda sus discografía chicos."

(y sigue, pero eso sí ya lo guardamos para nosotros)

miércoles

Decía Federico Falco en la nota de ADN:

"Hoy por hoy editoriales como La Creciente, de Córdoba, o Tamarisco, de Buenos Aires, son las que más me interesan. Son pequeñas, autogestionadas. Sus editores son al mismo tiempo autores y se toman el trabajo de leer y de sugerir. Son las que más riesgos toman. Pero hablando desde el concepto real de mercado están totalmente al margen. En fin, yo no conozco mucho sobre el tema pero creo que no puede pensarse la literatura como una fuente de recursos. Publiqué mis dos libros en sellos independientes. No pagué las ediciones (lo que ya es un pequeño logro) y a cambio solo recibí libros en concepto de derechos de autor."

Falco: un libro tuyo en nuestro catálogo también es un logro, y no pequeño precisamente (ay ellos, cómo se tiran flores)

martes

I miss you, babe


Hoy desperté con la sensación de que me mordías los dedos del pie, enroscado entre las sábanas. Después abrí la ventana de mi cuarto y la vecina colgaba medias bajo la llovizna. De fondo un techo de chapa y un cartel hecho con lucecitas de navidad decía Se Terminó. Rojas, azules y verdes, las lucecitas. Se encendían y se apagaban.
Como cada uno de nosotros era varios, al final ya eramos muchos y tuvimos que volver. Nos fuimos sin vos, Patitas. Perrito rastrero radioactivo, un fin de semana de estos te paso a visitar. Con Facturas, con un poco de rencor. Con páginas impresas de los dos lados para que te duermas tibio. Con los dedos del pie hechos morcilla vasca, nigeriana.

jueves

caramba, "no escatima"


Literales buenos augurios para el autor de Ravonne en este nuevo blog dedicado exclusivamente a reseñas

"Esta atractiva primera novela que no escatima en complejidades le augura a Julián Urman un futuro más que promisorio."

toda la reseña de
María Virginia Gallo, aquí

(ud, ¿ya adquirió la primer novela tamarisca?)

lunes

Felices los niños


Eugenia Zicavo leyó Ravonne y lo reseñó. Las gracias del equipo Tamarisco, y he aquí el delicioso fruto de su labor:

Aún cuando permanecen calladas, las personas hablan. Habla esa voz interna y silenciosa que corre al ritmo de los pensamientos, las obsesiones, los deseos inconfesos. El monólogo mudo de Ravonne es de los que pocos resistirían escuchar: el de un pedófilo que sueña con camas semivacías, sólo ocupadas por cuerpos pequeños, vulnerables, a punto de despertar en una pesadilla que lo tiene como verdugo. Ravonne supo ser animador de programas infantiles, el más querido por los chicos, al que le mandaban dibujos o chupetes hasta que sus historias de abuso de menores salieron a la luz.
Candelaria, su mujer de entonces, es una actriz de telenovela que pasado el escándalo de su separación volverá a la pantalla tras la noticia de un secuestro –el suyo propio, organizado por su representante– que involucrará a su ex marido como responsable. A Ravonne, quien después de una temporada en la cárcel puso una rotisería con su nombre, ese que alguna vez tuvieron las mascotas de los niños; el mismo que pasado el tiempo no parece incomodar a los clientes que llegan a su mostrador en busca de una milanesa caliente. Ni siquiera a la madre del chico discapacitado que trabaja con él haciendo mandados, del que Ravonne abusa en su propia casa, impregnado de olor a aceite recalentado.
Aunque la historia se desarrolla en torno al secuestro, Julián Urman construye un universo mucho más amplio donde cada personaje se muestra a cuentagotas a través de distintos registros narrativos. Entre el cúmulo de novedades, Ravonne es un poco de combustible suelto: una genial ópera prima que logra articular una historia mínima de manera compleja y a la vez efectiva. Con Ravonne, Urman construyó un personaje difícil de olvidar: de esos que perduran, de los que terminada la última página aún se los oye respirar.

Publicado en el Suplemento Cultural del diario Perfil (enero 2008)

viernes

"Pero lo que distingue a Objetos Maravillosos del registro de un diario es que el narrador prácticamente está ausente, o mejor dicho, dá la impresión de querer estar ausente.
Cuando el vendedor vende un anillo o un aro, vende una historia, algo que no se relaciona inmediatamente con el objeto; vende “Eleva tu glamour hasta las nubes”, “Brillitos embriagadores”, no vende anillos o no vende aros. En cada uno de sus objetos, Incadona hace notar la plusvalía, ese resto que no se vería ni siquiera si su objeto se rompiera con un martillo. Y esa plusvalía se parece a un mínimo relato, a una mínima muestra de literatura.
Así, lo que va pasando a través de Objetos Maravillosos, un libro que debería leerse en cualquier imagen que para uno represente el mito urbano, son mínimos esbozos de personajes, de anécdotas que Incardona cuenta y con las cuales parecería tener una relación de apropiación póstuma y no de experiencia presente. Melancolía de Villa Celina, melancolía de la banda del barrio, melancolía que estalla cuando Incardona le cuenta a un amigo de la infancia los cuentos que lo tienen como protagonista central."


Objetos maravillosos en un Mundo Playmóvil